El Génesis según Feminazida

No sé si sabréis algo de El Génesis, pero os voy a resumir la historia de Adán:

Adán es un tío fraguado por Dios en el sexto día de la creación con cuatro barros juntos, todo muy raro. Al principio, Adán medía campos enteros de altura y se podía acostar de lado a lado de la Tierra -que esto me viene pasando a mi en mi pisito #precariedad- pero la envidia de Dios le lleva a menguarlo con cada rayada que se pilla. Adán le pregunta a su creador varias veces que porqué hace eso y Dios le dice que se corra sobre la tierra. Dios le vacila. El tiempo pasa rapidísimo, os lo juro.

Adán decide follarse a todos los animales que pilla, sin filtro, pero parece que no se acopla bien con ninguno -esto a Dios no le raya-, y que todas las animalas le han metido en la friendzone y eso no es justo porque he is a nice guy *llora*.

Dios tiene una idea brillante, coje otros cuatro barros y crea a Lilit que por suerte ha visto Sex in the City y sabe como va la vaina. A los dos minutos se da cuenta de que pasa de estar por debajo del hombre primigenio, que folla a lo cutre en plan misionero y que no sabe ni donde está el clítoris. Peina a Adán, se pira de rave al Mar Rojo y se une al movimiento por un aborto libre y gratuito. Chao.

Adán se pone súper triste y empieza ,otra vez, a darle la turra a Dios con que mira tío, mi exnovia está mazo loca. Y claro, Dios le entiende porque las conversaciones entre Dios y Adán son el forocoches primitivo. Así que Dios se pone manos a la obra y hace otra chorba pero en esta ocasión se deja de polvo y barros porque eso no tiene puto sentido, y lo hace con sangre, músculos, órganos y huesos. En estas que Adán casi se desmaya, porque es muy machote, pero una cosa es ser muy machote y otra cosa es ver un poco de regla en las bragas de tu novia que puaj te mueres del soponcio. Total, que de esta mujer no sabemos ni su nombre porque al ver que Adán era tan imbécil no le da match en el Tinder del Eden.

Luego todo el jaleo de la costilla y llega Eva.

Dios permite que Eva y Adán coman los frutos de todos los árboles que los rodean menos los del Árbol de la Ciencia -JODER QUE CASUALIDAD. El Árbol de la Ciencia que por cierto también es medio raro porque da manzanas pero tiene hojas de higuera pero a estas alturas de la historia, whatever.

Entonces llega la serpiente, que es como la chica de Avón, y le dice a Eva que ni media, que ese árbol está muy bien. Eva, después de tocar el tronco comprende todas las mentiras del mundo en el que vive y, decidida, se come la manzana *gafas violetas modo on*. Nuestra heroína ofrece el fruto tanto a Adán para que deje de ser imbécil, como al resto de los animales. Todos lo toman. Menos al fénix que no lo acepta porque es el Milhouse del paraíso.

Dios se enfada mazo porque se revela todo el pastel homeopático que tenía montado y les maldice:
A la serpiente le dice que perderá sus piernas y que reptará para siempre. Se le queda cara de LOL y le dice que i’m a snake bitch. Se queda como está.

A Eva le impone el parto con dolor, pero como ahora es súper sabia pues ya luego inventará la epidural y fuera. Se la suda.

Adán le suplica clemencia y le dice que todo fue culpa de Eva -chivato cabrón- así que Dios le dice algo que no nos importa a nadie del trabajo y la mortalidad y blablabla blabla meeeeeeeeh. FIN

Sin título

Ref. Graves, Robert. Los mitos hebreos, 1963.

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